Hay días en los que piensas que todo lo que te rodea empieza a ser Surrealista, como aquel movimiento artístico y literario conDalí a la cabeza. Hasta lo más mínimo parece sacado de un mundo distinto al tuyo, y caminas pensando que el mundo esta loco, loquísimo, y que quizás necesites bajarte.
¿Bajarte?
Pasado unos leves minutos te das cuenta que posiblemente
Cuando sales de un periodo más bien negro que gris, más bien gris que blanco, te das cuenta de que no hay fin, solo hay una tranformación, todo lo anterior da paso a lo nuevo, lo que conocías a lo que no.
El cambio es inevitable para seguir, y en muchas ocasiones es sin duda lo mejor que te podría pasar. No había otro camino, ni otra posibilidad. Así era lo mejor. Las cosas pasan porque tienen que pasar y porque sin duda alguna, necesitabas aprender, y cambiar con ello. Y de otro modo no había salida. Se cierran puertas pero se abren ventanas, siempre y cuando quieras abrir los ojos a todas las posibilidades.
Y luego depués de tu marabunda psicológica en la que intentas llegar a esta conclusión te encuentras con esto (ojalá me lo hubiera encontrado hace unos cuantísisisisimos meses atrás):
4 LEYES DE LA ESPIRITUALIDAD
La primera dice: “La
persona que llega es la persona correcta”, es decir que nadie llega a
nuestras vidas por casualidad, todas las personas que nos rodean, que
interactúan con nosotros, están allí por algo, para hacernos aprender y
avanzar en cada situación.
La segunda ley dice: “Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido”. Nada,
pero nada, absolutamente nada de lo que nos sucede en nuestras vidas
podría haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle más
insignificante. No existe el: “si hubiera hecho tal cosa…hubiera
sucedido tal otra…”. No. Lo que pasó fue lo único que pudo haber pasado,
y tuvo que haber sido así para que aprendamos esa lección y sigamos
adelante. Todas y cada una de las situaciones que nos suceden en
nuestras vidas son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro ego se
resistan y no quieran aceptarlo.
La tercera dice: “En cualquier momento que comience es el momento correcto”. Todo
comienza en el momento indicado, ni antes, ni después. Cuando estamos
preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es allí cuando
comenzará.
La cuarta dice:“Cuando algo termina, termina”.Simplemente
así. Si algo terminó en nuestras vidas, es para nuestra evolución, por
lo tanto es mejor dejarlo, seguir adelante y avanzar ya enriquecidos con
esa experiencia.
Y para seguir adelante, y luchar por todo lo que uno quiere, Hermman Hess: "Para que pueda surgir lo posible, es preciso
intentar una y otra vez lo imposible", sin perder la esperanza.
"Yo soy Ofelia. La que el río no retuvo. La mujer con la soga al cuello. La mujer con las venas rotas. La mujer de la sobredosis NIEVE SOBRE LOS LABIOS. La mujer con la cabeza en el horno. Ayer dejé de matarme. Yo estoy sola con mis pechos mis muslos mi regazo. Rompo las herramientas de mi cárcel la silla la mesa la cama. Destruyo el campo de batalla que era mi hogar. Arranco las puertas de cuajo para que entre el viento y el grito del mundo. Destrozo las ventanas. Con manos sangrantes rompo las fotografías de los hombres que amé y me usaron sobre la cama la mesa la silla el piso. Prendo fuego a mi cárcel. Y tiro mi ropa al fuego. Desentierro de mi pecho el reloj que fue mi corazón. Salgo a la calle vestida con mi sangre."
Cansada ya...ya no sufro, ni me peleo conmigo, ni me desgarro porque en ti haya más silencios que palabras...es algo que me has demostrado que viene de serie. El tiempo y el sufrimiento, como debe ser, me ha cambiado y ya no sufro o no tengo tiempo quizás. Los pensamientos detrás se van...hasta que el incosnciente que debora la mia consciencia y razon aparecen golpeandome cada noche sin descanso. Pero pueden sentarse a esperar, porque ahora mismo no tengo tiempo para escucharlos.
Yo ya se de ti y tú de mi. No espero más porque ya se lo que puedo esperar.
"Se dejan, primero, pudrir las sensaciones; después de muertas se emblanquecen con la memoria; enseguida se rubifican con la imaginación; finalmente se subliman por la expresión."
Soñe...soñé....con la exposición...soñé con una exposición llena de polvo, basura, llena de ruinas....soñé que trataba de evitarlo...que iba con él, ella, que no pintaban nada en mi inconsciente, en mi sueño de aquella noche, pero que allí estaban.
Soñé que tan sólo debía descender un escalón, y mientras todos lo bajaban cuidadosamente sin problemas, cuál persona que coje el peor camino, yo me tiraba al vacío y caía al suelo boca abajo. Me vi allí, en el suelo, y sólo supe levantarme sin problemas, sin verguenza, me levanté y seguí.(como tantas y tantas veces)
Suelo cojer los caminos con curvas en vez de ir por el recto pero consigo llegar, que es lo importante (o eso suelen decir). Tras 7 meses de un embarazo...todo ha acabado con un proyecto que es tal y como lo imaginé el primer día. Tras caerme y levantarme varias veces este año...tras esos días en los que solo quería estar encerrada en la dichosa caja.
Antes de montar la exposición sientes una mariposa interior, espectación, una sensación increible, entre la alegria por acabar, la pena por terminar, y la preocupación por los problemas que se presentarán cuál bienvenidos, cuando menos los esperes y te des cuenta que lo que has pensado se viene abajo.
Cuando lo terminas, lo ves en conjunto y te das cuenta que has conseguido aquello que imaginaste hace meses, la alegria te inunda y un gran sentimiento de satisfacción te llena. Te sientes un escalón más alta por que para ti(como incluso para la persona que llevaba tu proyecto)era imposible conseguir lo conseguido. Cuando empiezo un proyecto y siento miedo, dejó que el tiempo pase. Conseguido está. Y aunque recogido ya y guardado todo en su sitio, nada en su sitio, todo en mi orden desordenado, siento que he conseguido mucho más que superar mi proyecto fin de carrera. He superado lo que convivía conmigo todos estos meses y que nada tenían que ver con mi proyecto, ni con el problema que expresaba el proyecto, pero que ha canalizado con esas imagenes.
Gracias porque el dolor creado, el dolor recordado, y la memoria de ese dolor pasado ha conseguido lo realizado.
Hoy con mi sonrisa risa no puedo parar de sonreir porque soy lo que era y no lo que fui.
Proyecto: Mi cuerpo, mi (no)libertad. Facultad BBAA Cuenca. 2011
En dias como hoy, que lo que más amo, la pintura, me desespera, me ataca, me condena a la desesperación, la irracionalidad y la locura. Cuando una simple pincelada condena un pasado y un futuro... cuando capas y capas solo borran las capas y capas de tu propia obra.
Mano que me alaba con este don pero que a la vez me condena con esta imagen, me despisto e intento vacilarla creyendo que se realizará sola y que un dia al despertatr no tendré que pasar por eso a lo que tanto temo...
Dias en que me pregunto para qué sirve pintar hoy, hoy que tenemos fotografía que tenemos video y ordenadores. Me pregunto que sentido tiene. Pero entonces ese sentimiento interior me dice que no tengo otro método, otra manera de expresar ciertas cosas, ciertos sentimientos y cierta energia que solo así consigo liberar.
Pinceladas que desvelan mi tormento, mi tranquilidad o locura, pinceladas que a la vez me llevan a la locura al nerviosismo, al querer decir que no sigo, pero a la vez al querer decir que lo conseguiré.